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La gran mentira

La gran mentiraLa gran mentira, novela de Michelle Hancock, propone un thriller religioso en base al descubrimiento de unos pergaminos que podrían trastocar lo acontecido en el Nuevo Testamento.

La narración omnipotente se mueve entre el troceamiento cronológico desde principios del siglo XX hasta la actualidad, jugando con flashbacks que van ordenando la historia al lector conforme avanza por sus páginas.

Argumentalmente La gran mentira no tiene ni un sólo fallo hasta que se desvela el verdadero significado del hallazgo encontrado, hacia la segunda mitad del libro. Hasta ese momento la incertidumbre y la ambigua personalidad del protagonista, Guy Daniels o la atormentada vida de su alter ego femenino, Pia Cecilio, tienen fuerza suficiente como para enganchar en una lectura imparable.

Los secundarios son, del mismo modo, realmente interesantes destacando el papel del amigo Flippy o el enigmático padre Hartz, incluso el lugarteniente de Pia, Jimmy, parece tener un trasfondo con grandes posibilidades.

Sin embargo, tras el hallazgo la resolución de conflictos entra en un terreno excesivamente religioso a nuestro parecer y con una bondad innata en los personajes. Así como se intenta recuperar la esencia inocente de los 12 discípulos, los protagonistas de La gran mentira buscan intencionadamente un bien común que se transforma finalmente en una lucha puramente espiritual, desmenuzando así todo atisbo de thriller o de mezquindad hasta hacerlo desaparecer.

Debemos alabar el gran talento de Hancock para describir hechos del pasado, sobre todo lo relativo al hallazgo de los pergaminos en tierras recónditas. La escritora es capaz de enumerar infinidad de datos y situaciones con un detalle máximo, sin caer por ello en aburrimiento descriptivo o excesiva explicación. Es directa a la vez que efectiva.

Los diálogos, parte importante de La gran mentira, son totalmente actuales con una gran destreza entre pensamientos y expresiones. Esto facilita al lector el entendimiento de las extrañas personalidades que se nos presentan. Todos los protagonistas son, de algún modo, creyentes, incluso si perdieron la fe sufren por ello al haber sido criados dentro de la doctrina religiosa.

Este aspecto puede representar un arma de doble filo para quien se atreva a profundizar en el verdadero misterio de La gran mentira. Los lectores creyentes pueden sentirse identificados con algunos personajes o con sus acciones, si bien pueden escandalizarse por el devenir de los acontecimientos. El protagonista, por ejemplo, comienza la historia explicando que, a raíz de traducir el pergamino había perdido toda esperanza, se había lanzado a la bebida, abandonado su existencia y por poco termina muerto en medio de la calle.

Los no creyentes, sin embargo, pueden sentir cierto apego emocional a algunos protagonistas, pero hacia finales de la narración se verá excesivo comportamiento religioso en todos los aspectos, fruto del interés de Hancock por presentar un final digno del mayor exponente positivista.

Nosotros, amantes thriller puro y las sorpresas narrativas, echamos en falta un giro de narración que trastoque por completo la historia o una resolución que devenga en un cambio humano imprevisto. No existe tal cosa en La gran mentira, pero hay una chispa entre sus líneas, cierto aura a misterio y existencialismo religioso que nos hace leer más y más, hasta terminar por resolver el enigma de los misteriosos pergaminos y ver en qué termina este dilema que ha perdurado escondido desde hace 2.000 años.

La gran mentira se puede obtener a un precio de 19,95€. Edita La Factoría de Ideas estas 288 páginas de intenso thriller presentado en rústica con solapas (23x15cm) y con traducción de Jaime Valero Martínez. Si os interesa descubrir más sobre esta obra, podéis leer desde aquí las primeras páginas del libro.

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