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Así en la Tierra como en el Infierno

Así en la Tierra como en el Infierno

Kilómetros y kilómetros de laberínticas catacumbas se extienden bajo las calles de París, hogar eterno de innumerables almas. Un grupo de aventureros se adentra entre los cientos de miles de huesos que ocupan el dédalo inexplorado y acaban descubriendo el secreto que esconde la ciudad de los muertos. Así en la Tierra como en el Infierno, de Legendary Pictures, llega a lo más profundo de la mente humana, sacando a la luz los demonios que regresan para perseguirnos, en un viaje al corazón de la locura y del terror.

Scarlett Marlowe (PERDITA WEEKS, The Invisible Woman), una aventurera rebelde y arqueóloga brillante, ha dedicado su vida a buscar el mayor tesoro de la historia, la piedra filosofal de Nicolas Flamel. De acuerdo con la leyenda, con ella se puede transmutar cualquier metal en oro y acceder a la vida eterna.

El inesperado suicidio de su padre y los rumores que corren acerca de su demencia se convierten en obsesión para Scarlett. No podrá descansar hasta completar su obra y devolverle su buen nombre.

Después de resolver una serie de enigmas, deduce que la famosa piedra se encuentra debajo de las calles de París, escondida en el mayor osario del mundo, las catacumbas.

Con el fin de dejar constancia de su misión, pide ayuda a George (BEN FELDMAN, la serie “Mad Men”), un conocido arqueólogo exnovio suyo que se dedica a restaurar edificios históricos, y contrata al cineasta aficionado Benji (EDWIN HODGE, La noche de las bestias), que padece de claustrofobia y no tiene ni idea de dónde va a llevarle esta aventura.

Así en la tierra como en el infierno
Credit: Legendary Pictures/Universal Pictures

Conscientes de los peligros que acechan bajo tierra, el trío recluta a un equipo de expertos guías conocidos como los “cataphiles”, compuesto por el líder Papillon (FRANÇOIS CIVIL, Frank); Souxie (la recién llegada MARION LAMBERT), que se autoerige en la protectora punk-rock del grupo, y el fuerte y silencioso Zed (ALI MARHYAR, La noche más oscura).

Juntos empiezan el descenso, pero cada uno lleva un secreto. Aunque en las catacumbas, nadie puede huir del pasado.

El equipo de jóvenes aventureros no sabe que en cuanto se hundan en las profundidades, sus demonios personales se apoderarán de ellos. Cuanto más se adentren en el aterrador laberinto, más descenderán a su infierno personal.

Su única posibilidad reside en los misteriosos poderes de la piedra filosofal y en conseguir entender el auténtico significado de la frase “Así en la Tierra como en el Infierno”.

Así en la tierra como en el infierno
Credit: Bruno Calvo

Rodada cámara en mano y con cámaras de casco Panasonic, la trepidante y tensa Así en la Tierra como en el Infierno mezcla misterios de épocas pasadas con el fenómeno actual de la exploración urbana para construir una historia basada en personajes fuertes y una buena dosis de terror psicológico.

Así en la Tierra como en el Infierno es obra de un dúo famoso por thrillers de terror como La trampa del mal y Quarantine, así como por una de las películas de imágenes desconocidas de archivo más notorias del cine, The Poughkeepsie Tapes, formado por el guionista y director JOHN ERICK DOWDLE y el guionista y productor DREW DOWDLE. Es el primer largometraje que consigue autorización para rodar en zonas de las catacumbas parisinas prohibidas a los visitantes, lo que aporta credibilidad y una verdadera sensación de claustrofobia a una historia que indaga en auténticos misterios del pasado.

Es fascinante saber que hay más cadáveres enterrados debajo de las calles de París, en un vasto laberinto formado por un sinfín de túneles claustrofóbicos, que habitantes recorriéndolas.

Así en la tierra como en el infierno
Credit: Legendary Pictures/Universal Pictures

Las catacumbas de París quizá encarnen las fobias más primitivas y arraigadas del ser humano, el miedo a la oscuridad, a la soledad, a los lugares cerrados y a quedar atrapado. Este inmenso sistema de túneles, en gran parte sin explorar, lleva siglos ejerciendo una poderosa fascinación en historiadores, exploradores y novelistas. El misterio es atemporal, ¿qué tesoros y qué terrores encierra?

A unos cinco pisos por debajo del suelo de París se encuentran los restos de unos seis millones de personas, más del doble de la población actual de la ciudad de París. Cuando los visitantes penetran en las catacumbas, lo primero que ven es un cartel con lo siguiente: “Arrête ! C’est ici l’empire de la mort”, lo que significa: “¡Detente! Esto es el imperio de la muerte”.

Los historiadores creen que las catacumbas podrían enlazar la historia de París con la evolución geológica del planeta. Se sabe que hace 45 millones de años la zona era un mar cuyo sedimento formó los depósitos calcáreos en los que se excavaron las catacumbas.

Así en la tierra como en el infierno
Credit: Legendary Pictures/Universal Pictures

París crecía rápidamente en el siglo XVII y cada vez había menos sitio donde enterrar a los muertos. Los cementerios estaban tan abarrotados que muchos cadáveres no podían enterrarse a bastante profundidad, por lo que reaparecían en la superficie cuando llovía intensamente. Durante mucho tiempo, los habitantes del barrio de Les Halles, cercano al cementerio de Les Innocents (Los inocentes), el más grande y antiguo de París, tuvieron que aguantar el olor a putrefacción.

Hasta el año 1780 no se hizo algo para aliviar los problemas de higiene. Después de una larga temporada de lluvias, el muro que rodeaba el cementerio se derrumbó y los cadáveres en descomposición invadieron el barrio. Luis XVI lideró la cruzada para que los cuerpos empezaran a ser depositados en las antiguas canteras de las que se habían extraído las piedras para construir la ciudad. Fueron necesarios doce años para trasladar seis millones de cuerpos, algunos con más de mil años de antigüedad, a las catacumbas. De hecho, durante la Revolución Francesa se empezó a enterrar directamente en las catacumbas, pero la práctica cayó en desuso a partir de 1860.

Así en la tierra como en el infierno
Credit: Bruno Calvo

Aunque los túneles de las catacumbas cubren más de 288 kilómetros bajo el suelo de París, tan solo una diminuta sección (aproximadamente 1,5 kilómetros) está abierta al público. El acceso a la gran mayoría de los túneles está prohibido por ser considerados peligrosos, pero ahí reside el atractivo para los exploradores urbanos.

Es difícil imaginar que exista una ciudad de la muerte tan cercana al infierno. Un lugar envuelto en el misterio y casi inexplorado… hasta ahora.

Mientras se documentaban sobre la historia de las catacumbas para escribir la sobrenatural historia de Scarlett Marlowe, descubrieron una leyenda según la cual el alquimista francés Nicolas Flamel, que vivió en el siglo XIV, llegó a obtener la piedra filosofal. Un enigmático rastro de pistas deja entender que Flamel está enterrado en el centro de las catacumbas, en un lugar que solo los más valientes pueden alcanzar para encontrar el mayor descubrimiento de la humanidad.

Así en la tierra como en el infierno
Credit: Legendary Pictures/Universal Pictures

Se dice que a través de la piedra, cuya historia remonta al origen de los tiempos, se puede obtener oro desde cualquier metal, además de la inmortalidad. Muchos dieron su vida intentando conseguir semejante tesoro. Era una buena base para contar la historia de la heroína Scarlett Marlowe y de hasta dónde es capaz de llegar para limpiar el nombre de su padre.

Los hermanos también quedaron fascinados con la idea de indagar en la cultura de los “cataphiles”, los intrépidos exploradores de las catacumbas. No tardaron en enterarse de que, en años anteriores, la exploración urbana (entrar sin permiso en estructuras o ruinas abandonadas) se ha convertido en un fenómeno mundial entre los jóvenes gracias a las redes sociales.

Para estos amantes de las emociones fuertes, las catacumbas parisinas son el equivalente del Santo Grial y pueden hacer temblar hasta a los más osados. Auténticos maestros de lo subterráneo, se hacen llamar “cataphiles” y exploran los laberínticos túneles prohibidos. Es un grupo cada vez más numeroso con una identidad cultural muy definida que se expresa a través de la música, el arte callejero, la ropa y los clubes ilegales.

Al mezclar la épica búsqueda del tesoro de Nicolas Flamel por parte de Scarlett, con un grupo de “cataphiles” cuyos miembros tienen razones muy particulares para apuntarse a la aventura, los hermanos Dowdle sabían que podían llevar al público a un mundo surrealista, sacado directamente de las páginas del Infierno de Dante Alighieri. De hecho, la famosa obra del poeta, así como las magníficas ilustraciones de Gustave Doré, influyeron en las tremendas imágenes de las catacumbas de la película.

3 COMENTARIOS

  1. Me pareció excelente la película y considero que hay mucha verdad refiriéndonos a otros temas, para ser específicos en los oculto que se encuentra en el centro de nuestro planeta, ya que muchos que dedican a la arqueología, así como científicos explorando haciendo agujeros para ver el interior del globo terráqueo han visto o mejor dicho descubierto fenómenos inexplicables, por no decir que han abierto una puerta oscura que jamás debió haber sido abierta. Pero doy una estrella a esta película ya que se aleja y se acerca a algo que no queremos saber………………………..!

  2. El que les dijo que fueran a buscar a Papillón y desapareció, era el mismo que después apareció en aquel auto en el infierno, y la chica que sale muy sospechosamente de aquel antro en donde fueron a buscar a Papillón, que también después se le vio varias veces, y el tipo que de repenta lo encuentran con vida en las catacumbas y culpaba a Papillón. A mi punto de vista se ve que desde el principio el mal ya andaba tras Papillón y los demás fueron efectos colaterales.

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