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5 Brujas

5 BrujasCinco Brujas plantea una historia algo trillada. Una institución docente católica, que fue cerrada hace 5 años por un trágico suceso, reabre sus puertas para acoger tan sólo a 5 estudiantes, jóvenes rebeldes e hijas descarriadas cuyos padres no saben qué hacer con ellas.

Curiosamente las 5 resultan ser brujas cada una con poderes incipientes, algo que ven completamente normal, tanto ellas como la directora Pearce y el padre Drake, únicos docentes del centro.

Por si fuera poco, un ente maligno parece habitar en la institución, con el consecuente acoso de las jóvenes incautas; un fantasma parece pedir socorro a todo el personal con el que se cruza, pero nadie se cree entre ellos cuando es narrado el suceso; y, finalmente, los adultos presentan personalidades oscuras que parecen esconder un segundo objetivo.

El film se presenta además con una estética completa de serie B y unas escenas a medio camino entre el erotismo sensual y tímido con el más puro estilo de las películas para adultos. Aunque todo ello es mera fachada, pues no llega a nada. Unos pechos expuestos, un trasero azotado en público y un fugaz beso entre mujeres, que ni aporta nada a la trama ni sirve para otra cosa que no sea calentar al personal.

Cinco Brujas funcionaría como serie de televisión, pero como largometraje se hace algo tediosa. Si bien, pasados los primeros 45 minutos, cuando todas asumen y comparten sus poderes y se enfrentan claramente a una peligrosa posesión, es cuando la trama se vuelve interesante.

5 Brujas

Tendremos luchas físicas, con peleas cuerpo a cuerpo bastante interesantes, así como intercambios de hechizos a cada cual más original. Los efectos especiales son, efectivamente, de serie B. No funcionan con credibilidad ante la cámara, pero en un marco de fantasía general son meramente aceptables.

No ayuda tampoco ni los escenarios ni los adultos. El centro está, efectivamente, abandonado. Pero no transmite terror ni deterioro, sino que más bien parece un edificio al que le han quitado las luces para provocar sensación de vejez. Y probablemente es lo que hayan hecho.

Amy Lalonde como directora presenta un papel forzado, a medio camino entre sufrida hermana y dictadora docente. Ron Perlman  es quien mejor sale parado de este circo, si bien su secundario papel enfatiza más la sospecha de que su presencia es más un reclamo comercial que un aporte interpretativo.

5 Brujas

Las jóvenes estudiantes cumplen con su papel de forma estereotipada, dado que son ejemplos de papeles vistos una y mil veces. Tendremos a la protagonista honesta, a la pandillera rebelde, a una ciega listilla, a una coqueta niña mimada y a una firme creyente. Todas ellas tienen poderes que, si bien ayudan al desarrollo de la trama y a alguna que otra sorpresa narrativa, no sirven para combatir al demonio que les persigue.

Lo que sí sorprende de 5 Brujas es su tramo final. Completamente original e incluso impredecible pese a haber maltratado al espectador durante hora y media con escenas repetidas de otros títulos. Esto hace pensar que la historia tenía potencial, así como los papeles de los personajes. Pero la serie B que destila no desaparece ni aún después del visionado de los créditos.

Imágenes: 5 Brujas en Facebook

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