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El ebook de La muerte en Madrid ya está disponible en la tienda Itunes de Apple, mientras el libro en papel saldría para envío el lunes 28 de marzo. Os ofrecemos este reportaje para que conozcáis todo lo relativo a la novela de Mark Oldfield y así podáis decidir si haceros con un ejemplar de este thriller.

En la siguiente entrevista el propio autor, Mark Oldfield, detalla algunos aspectos de su novela.

¿De qué va Muerte en Madrid?
Se trata de una novela que trata sobre el poder, la corrupción y la memoria situada tanto en la España de 1953 como en el día de hoy. Mientras investiga la sangrienta carrera de un policía secreto que desapreció hace cincuenta y siete años, una joven científica forense desentierra peligrosos secretos del pasado de España.

Los mundos de la científica forense Ana María Galindez y un despiadado policía secreto, el Comandante Guzmán, colisionan 57 años tras su desaparición.

¿Quién es Mark Oldfield?
Mark Oldfield  ha trabajado en el campo de la investigación criminológica durante másde 20 años. Posee un doctorado en Criminología por la universidad de Kent y ha realizado trabajos de investigación en las áreas de evaluación y predicción de riesgos así como investigaciones de evaluación cualitativa en los campos de la vigilancia policial, prisiones y libertad condicional.

También ha dado conferencias en varias universidades sobre temas relacionados con investigación, crimen y justicia penal.

Recientemente, Oldfield ha trabajado como investigador freelance para disponer del tiempo necesario para escribir ‘MUERTE EN MADRID’. Este libro combina su conocimiento profesional con una larga tradición de amor hacia España, que comenzó cuando asistió por primera vez a las fiestas de San Fermín en el año 1976.

¿De qué va Muerte en Madrid? Pero ahora con todo lujo de detalles
Este es el primer ejemplar de una trilogía situada mayoritariamente en Madrid, en elcual las historias de Ana María Galindez y el Comandante Guzmán revelan una mortífera conexión entre pasado y presente.

El personaje principal del libro es el Comandante Guzmán, un despiadado policía secreto perteneciente al régimen franquista. Guzmán tiene asegurada la buena vida siempre y cuando cumpla sus órdenes, tomando aquello que quiere cuando quiere, sin embargo, su situación se ve comprometida cuando una delegación de transporte Americana llega a Madrid trayendo consigo una banda de criminales Dominicanos.

Cuando los dominicanos comienzan a apropiarse del comercio de droga en Madrid, Franco le prohíbe a Guzmán tomar cartas en el asunto por miedo a hacer enfadar a los americanos, cuya firma en un acuerdo comercial salvará la bancarrota de la economía Española.

A medida que el número de cadáveres va en aumento, la presión comienza a ahogar a Guzmán que se ve obligado a tomar al católico y honesto nieto de su superior al mando como asistente, entabla una relación con la viuda de un soldado enemigo y se pone en peligro al aceptar el soborno de un General bajo sospecha.

Durante un caluroso día en las montañas cercanas a la ciudad de Madrid, Ana María Galindez, una científica forense de la Guardia Civil examina lo que parece ser una nueva fosa común. Lo que encuentra en su interior cambiará su vida para siempre.

Quince cuerpos, presuntamente asesinados durante el comienzo de la década de los cincuenta escondidos en el pozo de una mina y junto a ellos la identidad del sospechoso revelada por la profesora Luisa Ordoñez, la experta responsable del hallazgo. Su nombre: Comandante Leo Guzmán.

Al igual que numerosos jóvenes españoles, Galindez posee apenas un ligero interés por los sucesos de la guerra civil y la dictadura franquista. Galindez es además amnésica, perdió todos los recuerdos de su infancia tras contemplar la explosión del coche bomba que asesinó a su padre, un guardia civil, cuando tenía 8 años. Su padre era considerado un héroe dentro de la Guardia Civil, tanto es así que su vida en el cuerpo está obstaculizada por el hecho de que todo el mundo la considera la “hija de Miguel” y no lo que es, una científica forense. Galindez tiene la determinación de honrar el recuerdo de su padre forjándose una carrera en la Guardia Civil, pero no es tarea fácil especialmente debido a que no solo es una mujer homosexual si no también una novata, lo que invariablemente le acarrea el trabajo rutinario de examinar y catalogar fosas comunes, algo que siempre ha considerado de lo más aburrido. Hasta ahora.

Intrigada por la falta de información sobre las actividades de Guzmán y el porqué de su desaparición en 1953, Galindez se obsesiona poco a poco con averiguar el paradero de este asesino en la sombra. Mientras lleva a cabo su investigación, se da cuenta de que ha removido secretos que llevaban ocultos durante casi sesenta años, secretos tan tóxicos y peligrosos que todos aquellos relacionados no se detendrán ante nada para destruirla. Galindez comienza la historia como una mujer que sigue las reglas al pie de la letra, mientras persigue irrefrenablemente a Guzmán, sin embargo, deberá saltárselas y luchar por su vida.

¿Entonces Muerte en Madrid es el inicio de una serie?
Efectivamente, el primer libro de la trilogía, MUERTE EN MADRID nos presenta tanto al comandante Guzmán como a la doctora Galindez y podemos ver a cada uno en su respectiva época en Madrid – una sola ciudad, dos mundos muy diferentes. Mientras Galindez investiga las actividades de Guzman, se da cuenta de que la historia va más allá de rebuscar entre viejos documentos ya que Guzman, como descubrirá más tarde, ha dejado un letal legado tras de sí.

En el mundo de Guzman, la supervivencia lo es todo y él es un superviviente consumado. Durante el progreso de la historia veremos a Guzman adaptándose a los cambios de su entorno, aunque sus mortíferas dotes son siempre útiles en cualquier época. Sin embargo, ser útil no convierte a alguien en indispensable. Nadie deja atrás un trabajo como el suyo, no vivo al menos…

Mientras tanto, Galindez desentierra algunos secretos del pasado, lo que la coloca en una posición cada vez más peligrosa. El abuso organizado de menores, la complicidad de la Iglesia Católica en crímenes del régimen y sus simpatizantes así como el robo de niños son elementos que emergen como partes de una red de corrupción que ha existido durante más de sesenta años, una red que también afecta a la familia de Galinez y algunas de las personas con las que trabaja. Cuando Galindez comienza a descubrir la conexión entre políticos de las altas esferas y los crímenes de la dictadura se convierte en un peligro del que sus enemigos se proponen deshacerse de una vez por todas.

Para Guzmán, el cambio de los tiempos significa que él también debe cambiar. Con el fin de la dictadura, se encuentra a sí mismo sufriendo la violencia de los “años del plomo”, sin saber ya en de qué lado está ni por qué.

¿Qué nos puede contar el autor del proceso de escritura de la novela?
“Cuando comencé a escribir MUERTE EN MADRID, acababa de sufrir un robo en mi domicilio. Los ladrones rompieron las ventanas de las puertas de atrás, causaron graves daños y robaron los ordenadores. Desafortunadamente, me enteré de que el seguro de mi casa había expirado hacía un par de semanas. Durante aquella época, la recesión había comenzado a hacer mella y mi trabajo freelance estaba empezando a ir en decline ya que las universidades estaban haciendo recortes. La cosa iba mal.

Hacía mucho tiempo que me rondaba por la cabeza crear una novela policiaca ambientada en España. En principio pensé en un detective privado pero me di cuenta de que el único detective privado español que conocía era el Pepe Carvalho de Montalban. Decidí abandonar esa idea para no ser así influenciado por los libros de Carvalho que había leído durante los años.

Me propuse crear un personaje que fuese un policía. Tomé notas y planee la creación de los personajes pero ninguno de ellos decía nada sobre la España que conocía y tanto había apreciado durante los últimos treinta años. Me sentía deprimido y desalentado, sentado una tarde en frente de un viejo ordenador que se caía a cachos, miré por la ventana pensando en cómo comenzar. Era casi de noche y la luz casi había desaparecido. Unos pocos copos de nieve caían a través del gris aire, sentí que en un lugar oscuro ideas comenzaban a generarse. Mientras la nieve del exterior se acumulaba, comencé a imaginar una calle adoquinada. Una calle que me acabo llevando a un lugar mucho más oscuro de en el que me encontraba: al Madrid de 1953.”

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