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El Francotirador (Tower Block)

Los vecinos del último piso de un edificio a punto de ser demolido despiertan una buena mañana con un francotirador que, a más de 100 metros de distancia en una zona sin muchas otras construcciones a la redonda, comienza a dispararles con un rifle de alta precisión. No pueden asomarse a las ventanas, la escalera de servicios es externa y serían abatidos de inmediato y el ascensor no funciona. Comienza el juego por la supervivencia.

En un entorno totalmente cotidiano (un edificio cualquiera), Ronnie Thompson y James Nunn orquestan con El Francotirador (Tower Block), una historia del género slasher en la que los vecinos van a ser asesinados a tiros uno tras otro, con un ritmo de acción mucho mayor que otros films similares, así como unos personajes más creíbles que los estereotipos a los que estamos acostumbrados, aunque sin llegar a brillar ni por originalidad ni por credibilidad.

El Francotirador (Tower Block)

Ronnie Thompson y James Nunn sin embargo fallan en algo básico en el planteamiento. Un slasher con limitación de movimientos requiere la imposibilidad de las víctimas de sentarse a esperar una solución, deben actuar siempre, algo que en un edificio, con casas llenas de comida y gente no asocial, es decir que tienen amigos y familiares que se preocupan de ellos, lo más sensato que podrían haber hecho es esperar a que alguien se preocupara por ellos y llamara a la policía. Sin embargo, si decidiesen mantener esa templada calma, no tendríamos slasher que valga, sino un drama sobre amenazas de asesinato.

Obviando este hecho, los vecinos intentan fugarse por medio de salidas traseras, escalada con mangueras o destrozando el edificio si es preciso. Tras todas estas estrategias, algunas más originales que otras, el asesino francotirador demostrará una planificación a prueba de todo ingenio, con el que frenará y reducirá las esperanzas de sus víctimas.

El Francotirador (Tower Block)

El film es predecible y simplista, con unos personajes arquetipo, bastante forzados en casi todas las situaciones que, sin embargo, cumplen su limitado papel con creces, dentro de un guión demasiado básico. Las posibilidades podrían ser infinitas. El resultado de la limitación en cuanto a recursos y resoluciones, ofrece un film sorprendentemente realista, con seres humanos que cometen errores y que también saben perdonar decisiones equivocadas.

En definitiva, El Francotirador (Tower Block) es un slasher de serie B realista y contemporáneo, que casi se convierte en un survival horror si no fuera por muchas de las absurdas muertes que se van sucediendo. A todos los amantes del género, sin duda les encantará compartir entre las desgastadas paredes de esta torre de apartamentos, una historia tan predecible como entretenida.

Póster: IMP Awards
Imágenes: Almas Oscuras

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