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La mujer de negro

Hace tiempo, tras ver dos o tres de las películas de la saga Harry Potter pensé que Daniel Radcliffe quedaría estigmatizado por la marca del rayo en la frente, y que hiciese lo que hiciese, sus interpretaciones estarían marcadas por el personaje del mago más famoso de la historia del cine. Hasta que vi todas las películas de la saga y mi pensamiento se convirtió en una total certeza: en cada peli que haga vamos a pensar automáticamente en Harry Potter, aunque se trate de un dramón, un musical o un documental. Y seguro que más de uno, al ver el cartel de la nueva peli que protagonice Daniel Radcliffe dirá: “Mira, la nueva de Harry Potter…”

Pero he decidido enfrentarme a mi propia certeza viendo “La mujer de negro”. Reconozco que me costó disociar la imagen de actor y personaje, y en los primeros minutos seguía esperando la aparición de una varita, a pesar del estoicismo y cara de póker de Radcliffe, que mantendrá durante toda la película, pero que a pesar de todo, conseguirá sacar adelante su personaje de una manera más que sobrada, hasta que en cierto momento dejas de pensar en el mago y sólo ves al joven abogado al que interpreta.

La mujer de negro

Es una peli de terror, pero durante la primera media hora parece más un drama social que recrea la época post-victoriana, hasta que llega un momento que aburre, porque no pasa nada, tan sólo una somera presentación de personajes y un oscurantismo en lo referente a una casa que no termina de aparecer. Pero al fin llega el momento y vemos… lo de siempre: la típica casa apartada del mundo, oscura a ratos y en la que hay ruidos, pero no se ve a nadie hasta que el protagonista se asoma a la ventana.

La mujer de negro

La película se basa en la obra del mismo nombre de Susan Hill, escritora de novelas de suspense y misterio, al parecer de bastante éxito. Pero en este caso, al igual de mucho del cine que vemos, me parece una copia de algo anterior. Por eso, donde esté “Otra vuelta de tuerca”, escrita por Henry James y considerada como la primera obra de este tipo, con niños, casa con ruidos y fantasmas, que se quite todas las demás que han venido después. “La mujer de negro” es un martillear de nuevo con la misma historia de terror a la que aplican continuos cambios de época para venir a contarnos lo mismo: niño con trauma o sin él, con el que contactan espíritus que se manifiestan en una casa y lo hace pasar mal a toda la familia, pese a lo cual todos se quedan allí en vez de salir escopetados, mientras de buenas a primeras y con una simple escena te pegan un susto que te hace saltar del asiento.

La mujer de negro

Señores guionistas: esta peli ya la hemos visto. Pero en su favor he de decir que hay cosas que han hecho bien y debemos destacar: la ambientación, tanto del lugar, por tratarse de un mansión que queda aislada del resto del mundo cual Mont-Saint-Michel, como por las interpretaciones del conjunto de actores residentes en el pueblo en el que se encuentra la mansión, que consiguen poner en tensión al espectador sin que este conozca lo que ocurre por allí.

La mujer de negro

En definitiva, una peli de manta y luz apagada, que hará que al mínimo ruido en casa (el crujir de un mueble, el ruido de la nevera) te levantes a ver que todo está en orden y que no se te ha colado nadie en casa, a no ser que ya estuviera allí…

Valoración: 5,5/10

Lo mejor: La compostura de Daniel Radcliffe sin necesidad de varita; algún susto inesperado; el ambiente.

Lo peor: Que es más de lo mismo

Alternativas: Luz que agoniza (Gaslight -1944- ), para que se vean interpretaciones y ruidos en una casa sin necesidad de buscar artificios; cualquier versión de “Otra vuelta de tuerca”

Autor de la crítica: Manuel Millán Sama

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