Compartir


Crítica: “Los hombres se acostaban con Gilda, pero se levantaban conmigo”. Contundente frase pronunciada por Rita Hayworth ante la prensa, y que refleja claramente la influencia que el film tuvo en su vida personal y laboral, así como el impacto social y cinematográfico que causó. Era una sex symbol, una femme fatale, difícil de satisfacer y extremadamente fácil de perder si se fijaba en otro hombre. El problema es que todos estos calificativos eran perfectamente aplicables tanto a la protagonista de “Gilda” como a la actriz que la representaba.

La película, estrenada en 1946, causó auténtico furor. La “abierta” sociedad norteamericana acogió el sugerente striptease de la actriz con entusiasmo. El guante que Gilda desprende suavemente para mostrar una mano desnuda al ritmo de la canción “Putt he blame on Mame”, junto a la sonora bofetada que Johnny Farrell (Glenn Ford) – esposo en el argumento y escarceo amoroso en la vida real – le propina ante el expectante público, son las dos escenas más emblemáticas de “Gilda” y auténticos clásicos del séptimo arte.

El director de la cinta, Charles Vidor, explotó las cualidades sensuales de la actriz y la encaramó hasta la talla de sex symbol, representando el ideal de belleza femenina, de forma equiparable a lo que Sharon Stone supuso en la década de los 90 o lo que supone ver actualmente a Angelina Jolie. Fue una lástima que en aquella época en el país natal de su padre, España (era hija de un sevillano, aunque su madre era irlandesa), se limitara duramente la exposición de la película y la Iglesia no escatimara esfuerzos para advertir de la “peligrosidad mortal” que acarreaba ante Dios visualizar los insinuantes contoneos de la actriz. Ni qué decir tiene que estas prohibiciones sólo hicieron que la fama de “Gilda” y las ganas de verla se intensificasen.

No obstante, es curiosa la simpleza de la trama de una película tan mediáticamente impactante. Johnny Farrell es un tramposo jugador de poca monta que sobrevive como puede timando a sus adversarios. En un enfrentamiento con un atracador es salvado por Ballin Mundson (George Macready), dueño de un casino ilegal de Argentina, que acaba contratando los servicios de Johnny como ayudante, seguridad, asistente y, finalmente, fiel amigo y mano derecha en su negocio.

La vida les sonríe pero como sin tres no hay diversión, aparece Gilda, recién casada con Ballin, al que conoció durante un viaje. Johnny no acoge con buenos ojos a la recién llegada, con quien precisamente tuvo una relación muy intensa en el pasado que no acabó demasiado bien.

El enfrentamiento da paso al flirteo y al cortejo, formando así un irremediable triángulo amoroso. De esta forma, los trazos de romance se superponen a la comedia inicial de la trama, para dejar paso más tarde a un suspense con asesinato incluido. Con este sencillo argumento, pero con una actuación sublime, Rita Hayworth y Glenn Ford despegaban en su meteórica carrera interpretativa.

INFORMACIÓN

Fecha de estreno internacional: 1946
Fecha de estreno en España: 1946
Director: Charles Vidor
Actores: Rita Hayworth, Glenn Ford. George Macready

MATERIAL AUDIOVISUAL

Tráiler español de Gilda:

Tráiler internacional de Gilda:

Fuente: Imágenes originales en Página de Facebook Gilda – Rita Hayworth

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here