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Origen - Inception
Extracción: Introducirse en los sueños de una persona y extraer información sobre una idea encerrada en su subconsciente.

Incepción: Introducirse en los sueños de una persona e introducir una idea como propia para que se desarrolle posteriormente. Sólo se conoce a una persona que lo haya realizado con éxito.

Estos dos conceptos son los que definen el argumento de Origen (Inception). Dom Cobb es el mejor ladrón onírico que existe en la actualidad. Pero está buscado por un crimen de su pasado, así que le es imposible reencontrarse con sus hijos.

Uno de sus clientes le ofrece la posibilidad de recuperar su vida, pero a cambio deberá ejecutar una Incepción, es decir, introducir una idea en la mente de un empresario de la competencia que podría arruinar sus negocios.

Alejándose de una estética de suspense hitchcockiano, Nolan prefiere narrar la trama desde una perspectiva más audiovisual, de cierto estilo Matrix en su concepto. La introducción en la mente de una persona mientras duerme, con todo un universo creado por arquitectos y donde la muerte sólo significa volver a la realidad, hace pensar si Origen hubiese existido de no haberlo hecho Matrix y viceversa, es decir, si Origen hubiese sido una película revolucionaria de no haber existido su precedente matrixiano.


Muy al estilo de Nolan, la historia la va descubriendo un espectador al que se le planta en medio de la acción, sin explicaciones previas. Los personajes siguen su curso ante el asombro de quien admira el desarrollo de la trama, sin saber si se está enfrentando a fantasías, flashbacks o a dimensiones distintas.

Navegar a través de un sueño sería demasiado fácil. Christopher Nolan va más allá, se atreve a crear sueños dentro de sueños, con niveles de temporalidad distintos en cada uno, haciendo que segundos en la realidad equivalgan a minutos en un sueño y a horas en el sueño dentro de ese sueño. Por si fuera poco, para despertar no sirve sólo la muerte del sujeto, sino una “patada”, es decir, una forma brusca de regresar a la realidad palpable. Para mayor explicación, un esquema de la línea de tiempo onírico de Origen (hacer click en la imagen para ampliar):


¿No lo entiendes? Era de esperar. Nolan no ha hecho una película de tropecientos millones de euros con Leonardo DiCaprio como principal gancho comercial como para que pudiese explicarse en dos párrafos. Y, sin embargo, lo ha vuelto a conseguir. Con un guión sacado de una mente como la suya, que realmente sí sería interesante visitar alguna vez, es capaz de mostrar la mayor de las fantasías con una dosis de realismo tal que uno llega a creerse que lo que está pasando ante sus ojos podría ser cierto. Si el Batman que ha llegado en el siglo XXI de sus manos es el más realista de todos, este universo del subconsciente en varios niveles es asombrosamente lógico.

Existen muchos debates en la Red sobre la veracidad de las teorías expuestas en la película. Pero como éste no es el espacio para un análisis filosófico de Origen, nos centraremos en su carácter cinematográfico. Y lo cierto es que sigue sacando muy buena nota este realizador. Sin duda los actores bordan sus papeles, a excepción quizás de Marion Cotillard, con un personaje demasiado carente de expresión. Pero de nuevo, asalta la duda de si es fruto de la mente de Dom esa falta de personalidad en su esposa.


Centrándonos en el entorno, nos situamos en espacios reales, dado que son sueños de personas de principios del siglo XXI. Aquí choca la falta de fantasía en la escenografía, o puede que los personajes escogidos sean muy poco imaginativos al soñar, dado que en ningún momento saldremos de la realidad creada por la mente de éstos o bien de la habilidad de un arquitecto. Es en este caso cuando se explica la complejidad de crear espacios oníricos, pues cualquier cambio hace saltar la alarma en los observadores, personajes creados por la mente del soñador, que lo defenderán ante la más mínima agresión.

De esta forma, Cobb y su grupo de ladrones, tendrá que entrar en la mente de un magnate multimillonario, totalmente entrenado, aunque de forma inconsciente, para enfrentarse a cualquier peligro del exterior. Francotiradores, guardaespaldas, soldados… Una inagotable cantidad de defensas atacarán a Cobb y los demás con tal de salvaguardar los secretos más importantes que encierra la mente de la víctima.

Estos enfrentamientos permiten disfrutar de situaciones muy distintas, totalmente adaptados al entorno, de forma que tendremos guardias chinos en palacios imperiales, asesinos en las calles de la ciudad, agentes en un hotel de lujo y fuerzas especiales en el castillo de las nieves, el lugar más recóndito al que podrán llegar, sin contar el caos mental del protagonista en forma de limbo apocalíptico.

Los efectos especiales, sobre todo en ritmo lento-normal lento-normal, que de nuevo recuerda a Matrix, pero sin la exageración en los términos de ésta, están creados impecablemente. Ni un solo atisbo de irrealidad o virtualismo asoma ante la explosión y derrumbe de una ciudad, la caída eterna de una furgoneta al agua o la pelea entre púgiles en una habitación sin gravedad. Todo ello acompañado de una melodía fantástica, versionada de esta forma:

Zack Hemsey – Mind heist by Pokesh

La consideración de Origen como la mejor película de 2010 deja entrever por un lado la falta de buenos títulos originales durante todo el año, así como el impacto promocional del film. Batman Dark Knight fue a ojos de muchos críticos (Estrenos Cinema lo suscribe), la mejor película de 2008. Origen, sólo por ser del mismo realizador, no tiene por qué ganarse ese título sin luchar.

Tiene varias desventajas, como el constante tono dramático de la relación sentimental del protagonista con una esposa ya inexistente, que si bien aporta realismo y sensibilidad, podría haber afectado a la trama de forma más visceral e impactante, no a base de brochazos sutiles, aunque con consecuencias importantes.


El uso del flashback básico, además, hará a los más avispados caer en lo obvio a mitad de la película, puede que antes, resolviendo el futuro de los protagonistas sin perder el interés en el presente contínuo de cómo transcurren los hechos.

Por último, Nolan deja caer literalmente la peonza sobre la mesa. Para quienes hayan visto el film, el debate está servido.

Valoración: 9/10

Alternativas: Batman Dark Knight
es de momento su obra cumbre. Para algunos, sin embargo, el caos temporal de Memento fue la mejor forma de darse a conocer. Quienes sueñen con universos paralelos Matrix seguramente lo tendrán más que explorado, pero también pueden atreverse con la algo “vieja” Dark City o la serie “Paranoia Agent” (Satoshi Kon).

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Origen (del material publicado): La imagen de la guía temporal proviene de
Cinemanía, el tema principal puede enlazarse con Soundcloud donde encontraréis más versiones y, finalmente, en Facebook muchas páginas con todas las imágenes publicadas y bastantes más.

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